El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) deplora las recientes declaraciones de la subdirectora de Sistemas de Salud e Innovación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Marie Paule Kieny. Como dirigente de esta agencia de las Naciones Unidas, Kieny ha afirmado que es culpa de un «fallo del mercado» el hecho de que no se haya desarrollado todavía una cura al virus del ébola. El P-LIB considera necesario recordar a la señora Kieny y a la opinión pública que lo que falla en el sector de investigación médica y farmacéutica son, precisamente, las estructuras burocráticas que lo mantienen intervenido hasta su parálisis.
Ignacio García en La Gaveta de Es Radio. Desconexión de Canarias
Ignacio García, Coordinador General del P-LIB en Canarias y miembro del Comité Ejecutivo Federal, repite en la nueva temporada del programa La Gaveta de Es Radio (desconexión Canarias) que dirige Antonio Salazar que empieza este lunes 1 de septiembre con un nuevo horario de 08:15 a 09:00 (hora canaria) y con cobertura …
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su rechazo a cualquier forma de compensación económica estatal (ya sea europea o española) al sector agroalimentario por el veto del gobierno ruso a la importación de alimentos frescos de la Unión Europea. El P-LIB deplora que los Estados, al adoptar medidas de presión entre ellos, perjudiquen al sector privado. Defendemos que todas las empresas privadas son libres de comerciar entre ellas a través de cualquier frontera, que los Estados no tienen derecho a impedirlo y que al hacerlo violan el derecho fundamental e inalienable que todos tenemos a emprender y comerciar.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su preocupación ante la noticia, aparecida en diversos medios de comunicación, que parece evidenciar la existencia de una práctica habitual presuntamente delictiva (y contraria en cualquier caso a la ética más elemental) por parte de las autoridades tributarias españolas y concretamente de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF). Esta práctica consistiría presuntamente en sobornar a directivos bancarios que trabajan en los países y territorios de baja tributación, lo que posiblemente se haría con cargo a los fondos reservados.