Versió catalana més abaix. El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) catalán, ante la brutal agresión a un joven de origen asiático ocurrida en el Metro de Barcelona, rechaza y condena esta y todas las agresiones con motivaciones racistas, homofóbicas o de cualquier otro tipo. Los liberales, en palabras de Rubén Sandamil, Coordinador General del P-LIB catalán, “queremos una sociedad basada en la no agresión y en el respeto a la vida, la libertad y la propiedad de todas las personas, a las que consideramos iguales en derechos, con independencia de su origen étnico y/o cultural, de su orientación sexual, ideología política, etc.»
MURCIA. Reunión abierta del P-LIB
MURCIA. Reunión abierta del P-LIB el viernes 4 de julio a las 20:00 en la Cafetería Delfín, la antigua Candela, situada en la esquina de Abenarabi con la Avenida de Juan Carlos I. Hablaremos del resultado de las elecciones europeas en nuestra región y del Día de Liberación Fiscal y también será …
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) considera una chapuza la llamada reforma fiscal aprobada por el gobierno. Los liberales apoyamos las bajadas de impuestos que contiene esta reforma y nos oponemos a las subidas que también forman parte de ella. En líneas generales, en esta reforma se incluyen bajadas en el IRPF (aunque frecuentemente compensadas con la eliminación de deducciones), pero hay notables excepciones como rentas altas, ahorradores, trabajadores despedidos, inquilinos, etcétera. Y hay también una subida del IVA de los productos sanitarios y probablemente subidas en el impuesto de sociedades.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) considera reveladora la reclamación gubernamental de más de cuarenta millones de dinero público a Fremap. El P-LIB afirma que el actual sistema mixto público-privado constituido por las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social (MATEPSS) debe dar paso a la plena liberalización de la previsión de estas contingencias. Estas mutuas son asociaciones privadas de empresas que gestionan sin embargo ingentes cantidades del dinero coercitivamente extraído por el Estado a empresas y trabajadores. Esto genera incentivos perversos a la corrupción y al despilfarro.