El Partido Libertario (P-LIB) manifiesta su estupor por la aprobación en junio del pasado año de una ley que impide a sordos y ciegos contraer matrimonio sin autorización médica. Ante el disgusto de los afectados, y de todos los amantes de la libertad, se prevé que dicha ley entre en vigor en los próximos meses.
Dada la naturaleza restrictiva de dicha ley, absolutamente incoherente con una sociedad moderna, sólo cabe dar por cierta la explicación facilitada de que este lamentable suceso se debe a un simple error humano, al haber sido copiada parte de una ley procedente de tiempos muy diferentes, felizmente lejanos.
Los libertarios nos unimos a la legítima indignación de todos los ciudadanos de bien, que se ven constantemente sometidos a errores absurdos de este calibre. Es de todo punto inaceptable que en una cámara de 350 diputados se aprueben leyes sin que ni uno sólo de ellos se las lea, no al menos con la atención suficiente para que asuntos como este se detecten antes de que las leyes sean aprobadas.



