El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su rechazo más absoluto a la nueva salida a concurso de la concesión para la televisión pública 7RM. Después del ejemplo ruinoso que resultó la anterior concesión para los murcianos, se nos quiere vender ahora que dieciséis millones de euros, que saldrán del bolsillo de todos los ciudadanos como siempre, es un coste muy bajo para un ente público que incluye televisión y radio públicas. Para los liberales, no es admisible que servicios que pueden ser perfectamente prestados desde el ámbito privado, como es el de los medios de comunicación, «necesiten» también ejercerse desde las administraciones públicas.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) de la Comunidad Valenciana quiere expresar su satisfacción por el cierre de la Radio Televisión Valenciana, conocida como Canal 9. Las televisiones públicas son siempre un instrumento al servicio del poder. Cobijan a periodistas panfletarios de uno u otro color, voceros adoctrinadores que repiten hasta el hartazgo las consignas del partido gobernante. Nunca han sido —ni pueden ser— medios plurales, sino estandartes de la propaganda partidista. Nuestra satisfacción es compatible con la preocupación por el destino de muchos buenos profesionales que trabajaban en el ente.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su estupor ante la situación de la cadena de televisión y radio pública vasca (EiTB), que ha presentado para el ejercicio 2013 un presupuesto de 122 millones de euros, de los que laq gran mayoría, 105 millones, saldrán del erario público y el resto de la publicidad. Queda pues de manifiesto que esta entidad no es en absoluto rentable, al margen de su evidente y escandalosa politización. El P-LIB llama a la cordura al gobierno del lehendakari Iñigo Urkullu, y le insta a plantearse el progresivo desmontaje de la cadena pública, privatizándola o cerrándola.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) madrileño deplora las declaraciones del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en las que se ha mostrado partidario de establecer límites a la libertad de los medios de comunicación para cuidar el «daño» que se pueda hacer a las instituciones. Los liberales pensamos que el daño a una institución se lo hacen fundamentalmente quienes la utilizan para beneficio propio, no los medios al ejercer su función de informar. Estamos, una vez más, ante un pronunciamiento de un político del PP en el que se desprecia la libertad de expresión. ¿Dónde pretende González poner la línea de la libertad?
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) condena sin paliativos el mensaje emitido por Ana Fernández-Daza, Directora de Recaudación de la Agencia Tributaria, a los inspectores de Hacienda para que conviertan sus inspecciones en shows mediáticos destinados a asustar a otros contribuyentes. La extraordinaria alarma social y la más que justificada repugnancia que provoca esta orden intolerable hacen necesario pedir, no ya la dimisión, sino la destitución fulminante de esta señora y su apartamiento definitivo de la función pública. Además, la fiscalía debe investigar la más que probable ilegalidad de la instrucción y, en ese caso, actuar de inmediato contra Fernández-Daza. 
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) recibe con escándalo las últimas noticias sobre la situación de la radiotelevisión pública de Andalucía, que es lisa y llanamente es insostenible. Los gastos, especialmente los de personal, superan con mucho a los ingresos. La única solución económica y ética es la privatización del ente público, de modo que deje de ser una rémora económica y una máquina de propaganda. Sin embargo, el actual estatuto de autonomía impide su privatización. El P-LIB propone la urgente modificación del Estatuto de Autonomía para proceder a la privatización del ente, y urge entre tanto a recortar drásticamente sus gastos.