Prórroga de Chat Control: ataque a la privacidad, a la separación de poderes y a la democracia

  • Se ha prorrogado la vigencia de Chat Control 1.0 contra la votación mayoritaria del Parlamento Europeo mediante un subterfugio
  • Las empresas podrán monitorizar tus mensajes privados sin sospecha ni autorización judicial previa
  • En breve podría entrar en vigor Chat Control 2.0, un ataque aún mayor de los derechos civiles

Imagen: Pixabay | StockSnap

Ataque indiscriminado a la privacidad personal

En agosto de 2021 entró en vigor en la Unión Europea el reglamento conocido como Chat Control 1.0.  Se trataba de una medida provisional, que iba a estar en vigor hasta abril de 2026, y que suponía la derogación temporal de la Directiva sobre la privacidad y las comunicaciones electrónicas.

El reglamento, que ya fue polémico en su momento, permitía a las compañías propietarias de las plataformas de comunicación la monitorización de mensajes privados entre sus usuarios, sin autorización judicial, para buscar en ellos contenido presuntamente delictivo (concretamente, material de abuso infantil).

Evidentemente, desde un punto de vista libertario, la posición está clara: la privacidad en las comunicaciones forma parte de los derechos civiles. Y como tal, solo podrá ser suspendida en caso de sospecha mediante autorización judicial. Pero no es aceptable considerar a todos los ciudadanos sospechosos de forma preventiva ni generalizada de ningún delito. Y esto es independiente de la gravedad de dicho delito.

Estos conceptos básicos sobre los derechos civiles no deberían ser patrimonio exclusivo de los libertarios, sino que deberían están bien asentados entre cualquier defensor de la democracia liberal. Así, en marzo de este año, el Parlamento Europeo, donde hay eurodiputados de diferentes ideologías, votó sobre la posible prórroga de este protocolo, decidiendo que no se efectuara la prórroga, por lo que en abril de 2026 dejó de estar en vigor.

Además, un informe de la Comisión Europea reconoció a finales de 2025 que no estaba claro que el reglamento hubiera sido de utilidad para la persecución del delito.

Ataque a la democracia

Pero, por desgracia, no todos los cargos políticos en la Unión Europea tienen tan asentadas las bases de la democracia liberal, ni la defensa de los derechos civiles.

El pasado jueves 9 de julio tuvo lugar un hecho vergonzoso en la sede del Parlamento Europeo. Era el último día de sesiones, y había ausentes 113 eurodiputados del total de 720. Es decir, estaban ausentes más de un 15% de los representantes, como suele ocurrir al inicio de las vacaciones.

Sí, una reflexión que podríamos hacer es si lo sueldos de los eurodiputados son, quizá (nótese la ironía), demasiado bajos como para que nuestros representantes se tomen la molestia de no adelantar sus vacaciones, y no “faltar a clase el último día”, como si fueran escolares haciendo novillos/pellas (insértese aquí el término local que se prefiera). O si, por el contrario, debería darles vergüenza cobrar su sueldo mientras se saltan sesiones de jornadas parlamentarias que influyen en la vida de los ciudadanos europeos.

En cualquier caso, en lo que respecta a la cuestión de esta votación en concreto, el caso es que había ausentes 113 eurodiputados, era un porcentaje significativo, y por la fecha era previsible.

En el Parlamento Europeo hay un procedimiento de urgencia que permite que una propuesta del Consejo de la Unión Europea se considere rechazada, solamente si es rechazada por una mayoría absoluta de la cámara.

Ataque a la separación de poderes

El Consejo de la Unión Europea es un órgano que reúne a ministros de los diferentes países miembros. Un órgano, por tanto, que forma parte del Poder Ejecutivo, y que sin embargo tiene funciones legislativas. Como bien dice la entrada en Wikipedia, forma de facto un sistema bicameral con el Parlamento Europeo. Lo que desde el punto de vista institucional es una anomalía, y en nuestro programa para las elecciones europeas proponíamos su desaparición.

Pues bien, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, del grupo Popular Europeo (en el que está integrado el Partido Popular español), recurrió al procedimiento de urgencia planteando una votación sobre una propuesta del Consejo de la Unión Europea para prorrogar Chat Control 1.0 hasta 2028.

Uso torticero de los procedimientos parlamentarios

Y lo hizo, sabiendo que este procedimiento de urgencia no está pensado para revertir votaciones ya realizadas en la cámara (el Parlamento Europeo ya había rechazado la prórroga en marzo). Y sabiendo que ese día iba a ser imposible obtener la mayoría absoluta de 361 votos en contra. Es decir, hizo un uso claramente torticero de las normas.

El Parlamento Europeo volvió a rechazar Chat Control 1.0 con 314 votos contra la prórroga, 276 a favor y 17 abstenciones. Pero no sirvió de nada: quedó aprobada la prórroga de la normativa legal, propuesta por el Poder Ejecutivo, a pesar del rechazo (en dos ocasiones) del Parlamento Europeo, y de no haber sido votada en ninguno de los parlamentos de los Estados miembros.

Si este es el proceder del Partido Popular en Europa (en este caso, de la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola), cabe preguntarse si este partido puede acaso constituir una alternativa a los excesos legislativos del Partido Socialista en España.

Conviene aclarar una serie de puntos que en algunos casos se han malinterpretado: Chat Control 1.0, permite a las empresas la monitorización de los mensajes privados, pero no les obliga a monitorizarlos, y el procedimiento de monitorización es automático, excluyendo la revisión humana. Lo que, aunque menos malo, por un lado, tiene la contraparte negativa de la posibilidad de falsos positivos: podría llevar a que ciudadanos que no han cometido delito alguno acaben en el banquillo de los acusados. Y, por último, pero no menos importante, quedan excluidos de la monitorización los sistemas de comunicación con cifrado de extremo a extremo.

Es decir, con el actual Chat Control 1.0 en vigor, se monitorizarán mensajes privados en redes sociales, y en algunos servicios de correo, pero se excluirán los principales servicios de mensajería, como WhatsApp, Telegram o Signal (que sí tienen cifrado de extremo a extremo).

Por desgracia, esto puede ser solo el principio

Sin embargo, es imprescindible prestar atención a lo siguiente: la eliminación de todas estas limitaciones está encima de la mesa y se conoce como Chat Control 2.0.

Con Chat Control 2.0, las empresas estarían obligadas a monitorizar todas las comunicaciones privadas. Esto incluiría la instalación de lo que se conoce como puertas traseras en los sistemas con cifrado de extremo a extremo. Lo que, de facto equivale a prohibir el cifrado de extremo a extremo.

Hay que recalcar que esto no solo convertiría en “legibles” nuestros mensajes privados de WhatsApp (dejarían en la práctica de ser privados), sino que nos dejaría vulnerables ante ataques de hackers que podrían acceder a nuestras comunicaciones privadas y a nuestra información confidencial. Y no precisamente para prevenir ningún delito, sino para cometerlo.

Y Chat Control 2.0 no es un escenario hipotético de película de terror: está previsto que se inicie su debate dentro de un par de meses, en septiembre de este mismo año 2026.

Ni un paso atrás en la defensa de los derechos civiles

Es el momento de mantenernos firmes en la defensa de los derechos civiles de los ciudadanos.

Si un programa como el del Partido Libertario hubiera llegado a la Unión Europea, un órgano como el Consejo de la Unión Europea no existiría, ni mucho menos se dedicaría a legislar saltándose la separación de poderes y las mayorías parlamentarias.

Y si una formación política como la nuestra tuviera voz y voto en Europa, diríamos clara y contundentemente que no a cualquiera de las versiones de Chat Control. Y a cualquier ataque a los derechos civiles, venga de quien venga. Te animamos a que te unas a nosotros porque la libertad no se defiende sola.