El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su solidaridad con el profesor Juan Ramón Rallo ante el ataque injusto e insidioso de la sección de la UGT en Radiotelevisión Española, ataque que condenamos con la mayor firmeza. El comunicado de esa sección sindical deja clara la naturaleza de la misma: son los parásitos de otro parásito mayor, una televisión estatalizada, ruinosa e innecesaria que, sencillamente, no debería existir. Los liberales libertarios queremos unos medios de comunicación enteramente libres y plurales, autofinanciados y dependientes del favor de sus clientes, los espectadores, y no del favor de los políticos. La UGT busca lo contrario para beneficio propio.
ZARAGOZA. Reunión abierta del P-LIB
ZARAGOZA. Reunión abierta del P-LIB el jueves, 18 de septiembre, a las 19:00 de la tarde en el bar The Penguin Row, Av. Goya 68.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) pide la dimisión de la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, recientemente imputada por corrupción, así como el cierre de esta institución. El FMI es uno de los mejores ejemplos de adónde conduce la intervención política en la economía. En ese organismo se dan las principales características del intervencionismo contra el que luchamos los liberales libertarios. Está formado por una burocracia costosa y elitista que pretende planificar la economía desde arriba, imponiendo a los países políticas anti-liberales como rescatar gobiernos, rescatar bancos, aumentar el gasto público y subir los impuestos.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) deplora las recientes declaraciones de la subdirectora de Sistemas de Salud e Innovación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Marie Paule Kieny. Como dirigente de esta agencia de las Naciones Unidas, Kieny ha afirmado que es culpa de un «fallo del mercado» el hecho de que no se haya desarrollado todavía una cura al virus del ébola. El P-LIB considera necesario recordar a la señora Kieny y a la opinión pública que lo que falla en el sector de investigación médica y farmacéutica son, precisamente, las estructuras burocráticas que lo mantienen intervenido hasta su parálisis.