El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) en Canarias observa con escepticismo el debate sobre el carácter de servicio público de los vuelos en las islas y las subvenciones a los mismos. Para los liberales no deja de ser sorprendente que, en un mundo cada vez más globalizado, una comunidad con el 32% de desempleo no aproveche sus ventajas competitivas con sus rivales más cercanos. El famoso puente entre América del Norte-África Occidental o Sudamérica-Europa, hacen de Canarias un punto geoestratégico a tener en cuenta. Pero las restricciones legales a la libre circulación aérea internacional perjudican a Canarias al estrangular esas potencialidades.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) recibe con estupor el anuncio por parte del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, de un nuevo impuesto, esta vez sobre los depósitos bancarios, que perjudica gravemente a los ahorradores. Según el ministro, este gravamen trata de compensar la medida del 1 de enero de este año por la que el Ejecutivo creó un impuesto estatal al 0% para los depósitos bancarios, afectando a las comunidades autónomas de Canarias, Andalucía y Extremadura que vieron anulado su impuesto autonómico ya vigente, o como en el caso de Cataluña, que vio truncadas sus aspiraciones a cobrar por este concepto.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) de Fuerteventura considera que en una época de crisis agravada por el excesivo tamaño de las administraciones públicas y su falta de ajuste presupuestario, así como por las numerosas trabas a la iniciativa privada y a la competitividad, es un grave error constituir una nueva entidad pública para la gestión de energías renovables, integrada por el Cabildo y los siete ayuntamientos de la isla. Fuerteventura se está convirtiendo en un coto de explotación estatal para beneficio privado de políticos y amigos. Crear más empresas públicas no contribuye a combatir la gran recesión que padecemos.