
El candidato del Partido Libertario a la alcaldía de Málaga en las próximas elecciones municipales de mayo de 2027 será Chema González.
José María González García, Chema, de 35 años de edad, es vecino de la ciudad de Málaga desde que nació. Es afiliado del Partido Libertario, coordinador provincial de Málaga y miembro del Comité Ejecutivo Federal del partido, además de vicesecretario de relaciones internacionales.
Chema trabaja como profesor y traductor, y tiene estudios de lingüística. Habla inglés, chino, francés, catalán, ruso, italiano, hebreo y árabe, y tiene nociones de alemán y neerlandés.
A orillas del mediterráneo, Málaga es la sexta ciudad de España por población, la segunda de Andalucía, y la primera de la parte oriental de la comunidad autónoma, aparte de la capital de su provincia.
Chema, ¿por qué te presentas a estas elecciones?
Me presento porque creo que Málaga tiene un enorme potencial que no estamos aprovechando y porque estoy convencido de que la política municipal puede hacerse de otra manera. No quiero dedicarme a la política por ocupar un cargo, sino porque creo que hay muchas cosas que se pueden mejorar si ponemos al ciudadano en el centro de las decisiones.
Málaga es una ciudad extraordinaria, pero también es una ciudad que está creciendo rápidamente y que se enfrenta a problemas muy concretos: el acceso a la vivienda, la limpieza, la movilidad, la seguridad, la presión fiscal, la burocracia o la dificultad para emprender y desarrollar un proyecto de vida.
He tenido la suerte de conocer otras realidades y otras formas de entender la relación entre ciudadanos y Administración, y tengo una cosa muy clara: nuestra ciudad tiene unas posibilidades enormes y podemos aspirar a mucho más que a un modelo urbanístico elitista que rechaza a sus propios ciudadanos.
Me presento porque tenemos que luchar para conseguir una Málaga donde las personas tengan más oportunidades y puedan decidir con mayor libertad sobre sus propias vidas.
¿Qué crees que puede aportar el Partido Libertario a tu ciudad?
Creo que el P-LIB puede aportar una forma diferente de entender la política municipal: confiar más en los ciudadanos y respetarlos.
Queremos un Ayuntamiento que esté al servicio de los malagueños y no al revés. Una Administración más sencilla, eficiente y transparente, con menos burocracia y menos obstáculos para quienes quieren trabajar, emprender, invertir o desarrollar un proyecto de vida.
Esta optimización administrativa tiene una aplicación muy concreta en problemas como la vivienda. Málaga necesita facilitar el acceso a la vivienda, que se construya según demanda ciudadana, no según delirios elitistas de una clase política desconectada de la realidad de sus vecinos. Necesitamos que las administraciones dejen de especular con el suelo, que se ponga a disposición para que la oferta crezca de forma natural y se vayan eliminando trabas innecesarias para hacer posible que más personas puedan acceder a ella. En Málaga necesitamos que los políticos y las administraciones dejen de estorbar y de dirigir la vida de la gente.
Tampoco podemos olvidarnos de los servicios municipales. Al contrario, el Ayuntamiento debe concentrarse en hacer bien aquello que sí le corresponde. Queremos una ciudad limpia y segura, con una Policía Local y unos Bomberos adecuadamente dotados y con unos servicios municipales eficaces.
La clave está en menos intervención donde no es necesaria y más eficacia allí donde el Ayuntamiento sí tiene que estar.
¿Cómo te gustaría ver a Málaga en un futuro próximo?
Me gustaría ver una Málaga que siga creciendo, pero que sea también una ciudad para vivir y no solamente una ciudad a la que venir.
Una Málaga en la que una persona joven pueda independizarse, encontrar una vivienda y formar una familia si así lo desea; donde emprender un negocio no sea una carrera de obstáculos burocráticos; y donde quienes quieran invertir y crear empleo encuentren una ciudad abierta y dinámica.
Quiero una Málaga limpia, segura y bien mantenida, con barrios cuidados, buenos servicios municipales y una movilidad que facilite la vida cotidiana. Una ciudad en la que la Policía Local, los Bomberos, los servicios de limpieza y cualquier servicio municipal que sea competencia del Ayuntamiento dispongan de los medios necesarios para hacer su trabajo.
También quiero una Málaga abierta al talento, a la inversión y a la innovación. Tenemos una ubicación privilegiada, un clima extraordinario, un enorme atractivo internacional y una capacidad de crecimiento que debemos aprovechar, no limitar mediante restricciones innecesarias.
Quiero una Málaga más libre, más próspera, y más habitable. Una ciudad que confíe en sus ciudadanos, que facilite sus proyectos y en la que el Ayuntamiento se concentre en aquello que realmente debe hacer, garantizar unos servicios municipales eficaces y crear las condiciones para que cada malagueño pueda construir libremente su futuro.