Noticia en El País de 21/01/2005 (Zapatero no lo puso en marcha al final)
- El PSOE anuncia nuevas medidas intervencionistas para que el conjunto de los contribuyentes regale dinero a los caseros que no suban el alquiler
- El núcleo argumental de la narrativa intervencionista es que no hay escasez de vivienda y que la causa de los altísimos precios es la especulación
- El anuncio se realiza en el inicio de la Operación Campamento, parada desde 1990, magnífico ejemplo de la escasez artificial que general el Estado
Esta semana Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España y secretario general del PSOE, ha anunciado nuevas intervenciones del mercado del alquiler. Una bonificación fiscal del 100% en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para aquellos caseros que no suban el alquiler, limitaciones del precio del alquiler de habitaciones, y más limitaciones para el alquiler de temporada.
Con la bonificación del IRPF, Sánchez va a favorecer a los propietarios y a las personas que ya estaban alquilando, cobrando la factura al conjunto de los contribuyentes, mientras perjudica a las personas que acceden a nuevos contratos de alquiler, que absorberán todas las subidas de los alquileres. Como siempre, medidas intervencionistas para dar migajas a unos colectivos sociales a costa de otros, en vez de atajar la raíz del problema y beneficiar a la sociedad en conjunto.
Con las limitaciones de precios de alquiler por habitaciones, Sánchez va a provocar más escasez (como está más que documentado que ocurre en con la limitación de precios en general, y la de alquiler inmobiliario en particular) dejando sin solución habitacional a la población más vulnerable que no puede pagarse una casa completa.
Con las nuevas limitaciones al alquiler de temporada, Sánchez va a beneficiar al sector hotelero a costa de los pequeños propietarios, y de las personas que requieren de un alojamiento temporal sin disponer de muchos recursos económicos. Puesto que el alquiler por temporada es una proporción menor del alquiler total, y estas limitaciones afectaran a una proporción menor del alquiler por temporada, está claro que la medida no tendrá impacto significativo en el precio de los alquileres de larga duración.
Sánchez ha declarado que «vamos a continuar interviniendo el mercado del alquiler en nuestro país» con el argumento de que «algunos están utilizando la vivienda para enriquecerse sin escrúpulos, a costa del sufrimiento de cientos de miles de familias». Es decir, la misma retórica antiespeculación a la que nos tiene acostumbrados el PSOE… y el resto de los partidos políticos del arco parlamentario.
Sánchez ha anunciado estas medidas intervencionistas en el inicio de las obras de la Operación Campamento, en Madrid. Sería imposible imaginar una alegoría mejor de la contradicción de los partidos mayoritarios con el gravísimo problema de la vivienda.
Hace años había en Madrid unos campamentos militares, que con el crecimiento de la ciudad quedaron en su interior. Se decidió el traslado de los efectivos militares a otras ubicaciones, dejando disponible para construir viviendas una superficie de 2,1 millones de metros cuadrados. Y desde 1990 (36 años) no se ha hecho nada.
Pero la Operación Campamento es solo un ejemplo. En muchas localidades de España hay muchos “campamentos”, muchas áreas que podrían haber sido edificadas, pero cuya edificación dependía del Estado. En algunos casos directamente por tratarse de suelo en propiedad de la administración (como en este caso de la Operación Campamento). En muchos otros, por depender de la administración la clasificación del suelo como edificable.
Al contrario de lo que dicen los grandes partidos, el problema del precio de la vivienda en España no está causado por la “especulación”. Ni por los alquileres de temporada. Ni por alquilar habitaciones. Ni por los “fondos buitre”. Ni por la inmigración.
El problema de la vivienda en España está causado por una escasez artificial, generada por las diferentes administraciones del Estado de diferentes formas: trabas y licencias para la construcción, limitación de alturas en ciudades, impuestos brutales, y muchos otros.
Pero sobre todo por uno: no se libera suelo.
Los libertarios no defendemos que se pueda edificar en un parque natural. Defendemos que, en áreas urbanas, cualquier terreno que por causas razonables no deba reservarse a otros usos (como vías de transporte, jardines, etc.) debería estar ya calificado previamente como edificable.
De lo contrario, veremos cómo los jóvenes y no tan jóvenes ven pasar el tren de sus proyectos de vida, mientras hay áreas en zonas tensionadas que pasan 36 años vacías.
¿Es que no hay ningún partido político que lleve el liberar suelo en su programa? Sí, el Partido Libertario.
Hay soluciones, y si la ciudadanía nos apoya, las llevaremos a cabo.