El Comité Ejecutivo Federal del Partido de la Libertad Individual (P-LIB) ha acordado diversos nombramientos en su estructura territorial. La estructura autonómica del P-LIB andaluz, que lidera como Coordinador autonómico el profesor José Antonio Peña, ha quedado completada con el nombramiento de los cordinadores provinciales de Sevilla y Almería. El P-LIB se refuerza en Castilla y León con el nombramiento de coordinador en Valladolid. La renovación de la ejecutiva madrileña y algunos cambios en la catalana completan este nuevo esfuerzo del P-LIB por mejorar su acción política.


El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) de Valencia quiere expresar su total rechazo a las medidas anunciadas por el Ayuntamiento de Valencia para aumentar la recaudación y poder cuadrar sus cuentas. En un nuevo ataque contra los bolsillos de los ciudadanos de la capital valenciana, el consistorio que dirige Rita Barberá anuncia subidas en varios impuestos municipales, entre los que podemos encontrar subidas de hasta un 83% en el precio del aparcamiento regulado o una nueva tasa para cajeros automáticos, que por supuesto se verá repercutida en el usuario final.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) pide el cierre del organismo liberticida llamado Fondo Monetario Internacional (FMI). Su última propuesta, consistente en apropiarse del 10% de la riqueza neta de los ciudadanos europeos para pagar la deuda pública, es sólo uno más de los despropósitos sugeridos por una organización que pagamos entre todos. Esta ocurrencia muestra, una vez más, el carácter profundamente antiliberal de este organismo, ya que viene a sumarse a otras propuestas nefastas como generar inflación para robar de forma silenciosa a los ciudadanos o aumentar todo tipo de impuestos.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) considera que la actual huelga estudiantil en el sector educativo estatal no resuelve el principal problema: la falta de opciones educativas en libertad para los ciudadanos. Se necesita un sector educativo competitivo en calidad y costes, donde todo el mundo pueda elegir su centro y el tipo de enseñanza que más le acomode. La educación estatal compite deslealmente con la privada. Esta es la lucha de unos grupos de presión privilegiados por el Estado, contra el propio Estado que ahora flaquea, a causa de la crisis, en su capacidad de darles todo lo que exigen de él.