El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) lamenta profundamente el anticapitalismo de la exhortación Evangelii Gaudium del papa Francisco. Naturalmente, el P-LIB respeta el derecho de cualquier líder religioso a expresar una visión contraria al liberalismo y al capitalismo. Solemos posicionarnos ante los planteamientos estatales o de otros partidos, y no tanto en relación con los de organizaciones privadas. Pero la contundencia de este ataque papal a la libertad económica merece una respuesta serena y respetuosa del P-LIB, un partido donde hay católicos, otros cristianos, creyentes de otras religiones, agnósticos y ateos.

El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) lamenta profundamente el pésimo dato conocido hoy al publicarse el ranking anual de corrupción de la ONG mundial Transparency International. España ha perdido seis puestos en un solo año, y sólo Siria, sumida en una cruel guerra civil, cae más puestos que nuestros país. Caemos al cuarto grupo de países ordenados por percepción de la corrupción, por detrás de Polonia, y nos convertimos en el segundo país donde más crece este año la percepción de corrupción. En el ranking, España ya se sitúa por detrás de países como Botswana, Brunei o Bhután, y apenas por delante de las islas de Cabo Verde.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) recibe con estupor e indignación el nuevo estacazo a la independencia judicial por parte del gobierno popular. El Partido Popular pretende atar en corto la instrucción de los casos de delitos fiscales, blanqueo de capitales y corrupción, controlando la designación de los peritos judiciales. Estos expertos, esenciales en la investigación y resolución de los casos de incumplimiento de la normativa fiscal, no deberían ser escogidos por otras personas sino por sorteo para evitar cualquier sospecha de control o favoritismo por parte del poder político o de las administraciones públicas.