El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) contempla con preocupación la reforma del Código Procesal Penal, instada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, en lo relativo a la inspección remota de soportes informáticos. El artículo 350 y siguientes de la norma, una vez reformada, permitirían a los jueces espiar a distancia los ordenadores de todo tipo, los teléfonos móviles y otros dispositivos de datos, incluso instalando para ello de forma remota troyanos y spyware, lo que entre otras cosas revelará claves bancarias, contraseñas de redes sociales y de todo tipo de servicios online, etcétera.
SAN SEBASTIÁN / DONOSTIA. Reunión abierta | Bilera irekia
SAN SEBASTIÁN. Reunión abierta del P-LIB, sabado 15 de junio a las 18:30. Bar Gambrinus, C.C. La Bretxa. | DONOSTIA. Ekainaren 15ean, 18:30etan, P-LIBen bilera irekia badugu. Gambrinus tabernan, La Bretxa M.Z., izango da.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) andaluz deplora la inagotable capacidad de la Junta de Andalucía para detraer ingentes cantidades de dinero de los contribuyentes andaluces para destinarlas a objetivos tan variopintos como elaborar un estudio sobre prevención de inundaciones en un río de Marruecos, país sometido a la dictadura alauí. Una
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su malestar por el apoyo de la Secretaria General de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas (IUSY), la española Beatriz Talegón, a la dictadura cubana, y reitera su rechazo al apoyo que significados líderes del PSOE prestan a ese régimen dictatorial, que condena a millones de ciudadanos a la miseria y a la represión de sus libertades más básicas. La dictadura totalitaria de Cuba debería provocar el mayor desprecio y la más firme reprobación de cuantos ejercen funciones de portavocía en organizaciones políticas democráticas, incluidas la IUSY y el PSOE.
El Partido de la Libertad Individual (P-LIB) expresa su absoluto rechazo al sistema Puerta a Puerta de recogida de basuras, impulsado por Bildu en los ayuntamientos guipuzcoanos que gobierna. No se trata sólo de un sistema sucio, caro (cuesta tres veces más que el sistema de contenedores) e ineficiente (el 30% de lo recogido ni es reciclable ni compostable); ni de los perjuicios económicos por la no construcción de una incineradora de última generación. Se trata sobre todo del alcance de un sistema que va más allá de la mera discusión técnica o medioambiental, fuera de cuyo ámbito nunca debería haber salido.