- Se debe dejar trabajar a la justicia, también cuando el investigado ha ocupado cargos políticos, y estar prevenidos contra posibles indultos en caso de condena
- Se demuestre o no su ilegalidad, lo ocurrido es resultado de la concentración de poder, y del manejo discrecional de enormes presupuestos
- Aunque el investigado es Zapatero, lo es por posible influencia sobre el Gobierno actual y debe llegarse al fondo de la cuestión

José Luis Rodríguez Zapatero. EFE/Borja Sánchez-Trillo/Archivo
Por primera vez desde la transición un expresidente está siendo investigado judicialmente. A José Luis Rodríguez Zapatero se le investiga por blanqueo de capitales, tráfico de influencias, organización criminal, y falsedad documental.
¿De quién depende la fiscalía?
El entorno del PSOE y de Zapatero ha reaccionado con acusaciones de lawfare.
El Partido Libertario siempre ha criticado la insuficiente separación de poderes que hay en España, y la influencia del ejecutivo en la Justicia. Y tiene en su programa propuestas de reforma para resolver esta cuestión.
Pero afirmar que hay insuficiente independencia judicial no es lo mismo que decir que todo acto judicial en España es lawfare. Decir que la independencia judicial existe en España al 100% es incorrecto, como también lo es afirmar que existe al 0%. Y difícilmente se puede decir que la decisión concreta sobre Zapatero es fruto de objetivos políticos.
Entre otras cosas, ha sido una iniciativa de la fiscalía. Y citando a Pedro Sánchez, ¿de quién depende la fiscalía? Exacto, del Gobierno de España. Y el partido del investigado está actualmente en el poder.
La actitud del entorno político del expresidente sí es un ataque a la independencia judicial. ¿Qué hacen cargos políticos del Gobierno y del partido en el poder acusando a jueces de prevaricar, como hemos visto recientemente? Esto no pasaría en un país que se encuentre en condiciones normales, y no deja de ser una muestra (más) de la degradación del entorno político en España. Si acaso tienen pruebas contra el juez, que las den a conocer.
Los líderes políticos no están por encima de nadie. Son personas normales, que deben responder ante sus actos como todo el mundo. No es aceptable tener un rasero distinto cuando el investigado es del partido propio, que cuando es del partido contrario.
¿”Barra libre” de impunidad?
Zapatero es el que está siendo investigado. Pero no olvidemos que se le investiga por posibles actos de influencia en el Gobierno. Si aquello por lo que se le investiga se llega a demostrar, cabe preguntarse qué responsabilidades puede haber por parte de personas en el entorno del ejecutivo actual.
En caso de que produzcan condenas firmes, la sociedad civil debería estar atenta a posibles indultos. El que en un futuro próximo pueda haber un Gobierno en manos de otro partido, no debería verse como una garantía que no haya indulto: recordemos a Aznar (PP) indultando a Barrionuevo y Vera (PSOE): se protegen entre ellos.
Algunas de las informaciones que se han hecho públicas dan la impresión de que las personas implicadas estarían actuando con un cierto sentimiento de impunidad, que hay una “barra libre” para algunos por su relación con el poder. Por desgracia, es perfectamente posible que aquellos casos de corrupción política de los que nos enteramos sean la punta del iceberg.
Aun si no se llega a demostrar culpabilidad
Aun si no se llega demostrar culpabilidad legal, no hay que perder de vista que no todos los comportamientos son aceptables, incluso aunque no sean condenables legalmente (lo que, por otra parte, solo se produce en ausencia de cualquier duda razonable, como debe ser).
Ilegal o no, lo ocurrido es una muestra más de los efectos de la concentración del poder en unas pocas personas, de la discrecionalidad de ese poder, y del manejo al antojo de los gobernantes de enormes presupuestos extraídos a los ciudadanos de manera forzosa mediante impuestos. Algo sobre lo que venimos alertando los libertarios.
Porque, incluso aunque no hubiera ninguna ilegalidad:
¿Qué hace el Gobierno rescatando a una aerolínea (o a cualquier otra empresa)? Es decir, ¿qué hace beneficiando intereses particulares con dinero de los impuestos de todos?
¿Por qué sigue existiendo la SEPI, literalmente un organismo fascista? La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) es el formato actual del antiguo Instituto Nacional de Industria (INI), creado por el régimen franquista inspirándose en el Istituto per la Ricostruzione Industriale de Mussolini como agente de intervención en la economía. ¿Por qué a nadie parece llamarle la atención que no haya desaparecido?
Con independencia de lo que se demuestre o no en este caso, es evidente la vinculación de Zapatero con el régimen chavista de Venezuela. Un régimen que todavía mantiene a centenares de presos políticos, que todavía tortura y que ha asesinado a muchos. Además de haber hundido a Venezuela, y de haber generado uno de los mayores éxodos de población para salir del país de la historia reciente.
Exigimos que se deje a la acción judicial llegar hasta el fondo de la cuestión. Que se esclarezca completamente todo lo ocurrido. Y que caiga quien tenga que caer.
