Ante la crisis económica, el Partido de la Libertad Individual propone las siguientes medidas:
- Interrumpir el Plan E y cuantos otros planes económicos de las diversas administraciones se basen en el aumento del gasto público.
- Habilitar garantías legislativas contra la tentación de emplear el dinero de los contribuyentes para rescatar bancos o grandes empresas en apuros.
- Reducir de forma inmediata las actividades no esenciales de todas las administraciones públicas hasta alcanzar un ahorro presupuestario de cuando menos el 15 % para 2009, llegando hasta el 25 % en 2010.
- Reducir de forma inmediata y drástica todas las subvenciones estatales a empresas y a organizaciones privadas sin ánimo de lucro, y transitar hacia una rápida sustitución del mecenazgo estatal de la cultura y de la solidaridad por fórmulas de patrocinio privado.
- Establecer un plan general que permita recortar hasta un plazo razonable la morosidad de las administraciones públicas. La empresa privada no tiene que financiarlas.
- Liberalizar los sectores de la economía donde imperan oligopolios consentidos por el Estado, y privatizar las empresas públicas que aún subsisten. Incrementar la libertad y la flexibilidad del sector bancario y financiero, fomentando la auténtica competencia entre entidades y la facilidad de aparición de otras nuevas, así como los servicios financieros particulares. Privatizar las cajas de ahorros.
- Congelar la contratación pública y trazar un plan a cinco años para reducir en al menos un tercio la tasa de empleo público. En época de crisis, los ciudadanos no pueden permitirse tener tantos empleados a su cargo.
- Congelar los salarios del sector público para los ejercicios de 2009 y 2010. En época de crisis, quienes cobran directamente (mucho o poco) del Estado que sostenemos entre todos, deben ser los primeros en apretarse el cinturón.
- Reducir al 10 % el impuesto de sociedades para las empresas extranjeras que instalen en España su sede europea (modelo irlandés).
- Eliminar la tributación de las sociedades de nueva creación durante sus dos primeros años de vida, con un descuento del 50 % sobre la cifra a pagar durante los dos siguientes.
- Realizar amplísimos recortes excepcionales (de al menos un tercio) en la tributación de los ciudadanos y de las empresas (ejercicios 2009 y 2010) y habilitar sistemas adicionales de aplazamiento y financiación de las cargas tributaria, y transitar en cinco años hacia una “tarifa plana” del IRPF y otras medidas de proporcionalidad fiscal (frente a la actual progresividad, que es desporporcionada, contraria a la ética más elemental y alentadora de la evasión).
- Reducir drásticamente las regulaciones y las cargas sociales que pesan sobre la contratación y el despido, para dotar de movilidad y flexibilidad al mercado de trabajo, y considerar la eliminación de la barrera que supone el salario mínimo interprofesional para la contratación de los jóvenes.
- Reducir drásticamente la burocracia en la creación de nuevas empresas y establecimientos de toda índole, y eliminar trabas burocráticas al trabajo autónomo, al trabajo por horas y al teletrabajo. Liberalizar completamente los horarios comerciales.
- Eliminar el INEM, burocratizado y extremadamente ineficiente, y potenciar en cambio la labor de las empresas de selección y de trabajo temporal.
- Iniciar un proyecto de sustitución rápida (tres a cinco años) de los servicios estatales por servicios privados equivalentes, con plenas garantías de universalidad mediante un sistema de bonos, de tal forma que se subvencione sólo a quien lo necesite (no al conjunto de la población) y además la persona ayudada acuda a servicios de mayor calidad y con mayor flexibilidad (igual que los ciudadanos que pagan directamente).
- Iniciar una rápida transición al sistema de capitalización individual para la futura pensión de jubilación y para otras prestaciones, como la de desempleo.
- Terminar la cruzada gubernamental contra el sector inmobiliario y de la construcción, y fomentar la vivienda en propiedad.
- Considerar el posible establecimiento en Ceuta y Melilla de centros financieros de baja imposición fiscal y abolir las trabas excesivas de nuestra legislación a la planificación fiscal internacional, en comparación con legislaciones como la británica o la holandesa.
- Promover un desarme arancelario paulatino de Europa.
- Consensuar una transición europea hacia el anclaje del euro a un patrón monetario objetivo, en sustitución del sistema de flotación de las últimas décadas, al objeto de conferir mayor estabilidad al valor del dinero y eliminar las decisiones politizadas al respecto.


