Las administraciones públicas no deben tener medios de comunicación, porque informar es una tarea que compete exclusivamente a la sociedad civil organizada en empresas u otras entidades. TVE es un pozo sin fondo. Las televisiones autonómicas, también. Todas estas empresas despilfarradoras hacen una competencia desleal a las televisiones privadas, y además manipulan la información para favorecer al partido que en cada caso ostenta el poder político. La solución es sencilla: hay que culminar la privatización de los medios de comunicación. Si hoy no tendría sentido un periódico estatal, tampoco lo tienen las radios ni las televisiones públicas. Es necesario permitir la máxima cantidad de canales, de manera que todas las tendencias y todos los grupos de comunicación puedan estar representados. La tecnología lo permite, son los políticos quienes no quieren.
Ven, afíliate al P-Lib para acabar con la sangría económica y la burda manipulación de las televisiones públicas.
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